Maestro, ¿no te importa que perezcamos?

Hay un pasaje que llama mucho la atención en la Biblia. Trata de una escena en la que Jesús está con sus discípulos en la barca cruzando de una orilla a la otra orilla del lago. En un momento dado, se desencadena una fuerte tormenta, de forma que las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Mientras, ¿qué hacía Jesús? Dormir. ¿Quién…